A veces pasa,empiezas por no saber contarte las verdades
y acabas muerta de frío sin saber muy bien por qué
hasta que un día recuerdas que a ti no te gustaba el invierno, y que era por algo
Porque de cualquier manera pintaste el camino de verde
verde que te quiero verde, verde esperanza,
y es que te metiste a tripular el barco sin certeza de que hubiera vendaval
o al menos, timón.
Te das cuenta de que pasaron los días de lluvia sin entender muy bien por qué ya no estaba
y vuelves al punto de partida
que no hiciste nada más que lo que no quisiste
lo peor de todo es que resultó facil, coser, cantar y gritar.
