viernes, 26 de marzo de 2010


Dicen que los principios aparecen cuando uno mismo quiere. Cuando decides que es el momento justo para colocar un número uno, para seguir con el dos, tres y el treintaitantos.
Que algo empieza porque dejaste que el granito de arena creciese, y se hiciese desierto.
Yo sin embargo se que hay cosas que empiezan sin querer, sin predisponer nada.
Y te pillan por sorpresa,llegan por detrás y te esperan para que comprendas que todo seguirá adelante, con o sin tu beneplácito.
Arrollaran todo en lo que andabas antes y de pronto ya no tendrás alternativa de mirar atrás. Ni un solo vistazo.
Puede, incluso, que te des cuenta de que así deben ser las cosas y sonrías al ver que ni tu misma hubieses montado algo tan maravilloso.

Te quiero.

lluvia


Era una tarde de lluvia, de las que te gustan a tí.
De esas que suenan hasta por dentro del corazón. [plic-plac]
y te hacen recordar el invierno.
De esas en las que te pierdes en la calle, la lluvia te cala los huesos [cada recoveco, cada recuerdo] y todo te hace perder el equilibrio. Puede ser por esto por lo que la gente se empeña en besarse entre la lluvia. La gente le llama romanticismo.

Sin saber muy bien por qué ni en qué minuto, me paré en seco, decidiendo cuál podría ser el error. Y me eché a recordar a pesar de que me volaba a cada ráfaga de rabia y viento que rozaba mi espalda.

Quería esperar a que escampase, a que saliese el sol y volvieras a rechistar porque ya apenas llueve y maldijeses al hombre del tiempo.
Quería esperar a que volviese la luz y así poder secarnos al lado de la parada del autobus.

Supongo que aquella tarde tendría prisa, porque le puse la capucha al corazón, cogí las llaves de casa y olvidé lo más rápido que pude.

domingo, 17 de enero de 2010

Ferrocarril

Suponemos que los cambios verdaderamente serios en nuestra vida, ocurren lentamente, con el tiempo. Pero no es verdad. Las cosas importantes pasan en un instante.
En un ferrocarril de alta velocidad. Sin darte cuenta de que quererle ha sido el mejor de los desastres y aún así, has viajado sin haber mirado por las ventanillas, sin quererqueriendo.
Podrías haberlo visto, haber notado que tu locura iba a velocidad crucero hasta que le encontrabas sentadito en un banco.
Ese momento, ese con las orejas frías y el corazón caliente, en el distrito centro cuando tu vida da un vuelco con sabor a limón.





Fotografa: Sara Dominguez
Modelo: Roberto

domingo, 10 de enero de 2010

A veces

A veces pasa,
empiezas por no saber contarte las verdades
y acabas muerta de frío sin saber muy bien por qué
hasta que un día recuerdas que a ti no te gustaba el invierno, y que era por algo
Porque de cualquier manera pintaste el camino de verde
verde que te quiero verde, verde esperanza,
y es que te metiste a tripular el barco sin certeza de que hubiera vendaval
o al menos, timón.
Te das cuenta de que pasaron los días de lluvia sin entender muy bien por qué ya no estaba
y vuelves al punto de partida
que no hiciste nada más que lo que no quisiste
lo peor de todo es que resultó facil, coser, cantar y gritar.

viernes, 8 de enero de 2010

Flickr

This is a test post from flickr, a fancy photo sharing thing.

Así es



Así es,
de vez en cuando tengo ganas de gritar, de comerme los recuerdos
y de partir los días a rebanadas para echarles mermelada.
De correr río abajo y tropezar con tu dedo gordo del pie,
y entonces volver a tener el mismo escalofrío de siempre.