domingo, 17 de enero de 2010

Ferrocarril

Suponemos que los cambios verdaderamente serios en nuestra vida, ocurren lentamente, con el tiempo. Pero no es verdad. Las cosas importantes pasan en un instante.
En un ferrocarril de alta velocidad. Sin darte cuenta de que quererle ha sido el mejor de los desastres y aún así, has viajado sin haber mirado por las ventanillas, sin quererqueriendo.
Podrías haberlo visto, haber notado que tu locura iba a velocidad crucero hasta que le encontrabas sentadito en un banco.
Ese momento, ese con las orejas frías y el corazón caliente, en el distrito centro cuando tu vida da un vuelco con sabor a limón.





Fotografa: Sara Dominguez
Modelo: Roberto